¿Fracasó el ‘cerco diplomático’ contra el régimen de Maduro?

Noticias

El Gobierno colombiano anunció que seguirá reconociendo a Juan Guaidó como presidente de Venezuela.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

“A la dictadura de Maduro le quedan pocas horas”, esa fue la sentencia que lanzó el presidente Iván Duque en febrero de 2019, cuando anunció que Colombia iba a seguir liderando el llamado cerco diplomático contra el régimen de Nicolás Maduro.

Colombia ha sido uno de los países que han apoyado de manera decidida al presidente autoproclamado de Venezuela Juan Guaidó.

Haberle otorgado esta legitimidad al líder del vecino país ha permitido obtener el respaldo entidades internacionales como la OEA, ha provocado el rechazo al gobierno de Maduro por parte de más de 50 países del mundo y ha permitido llevar a cabo acciones de alto contenido simbólico, como el masivo concierto convocado en la frontera entre Colombia y Venezuela para facilitar la entrada de ayudas internacionales a territorio del vecino país.

No obstante, en términos prácticos, según los expertos, en estos años poco ha cambiado la realidad de Venezuela. Por el contrario, Maduro ha concentrado más poder, este martes tomó posesión la nueva Asamblea Nacional, que es afín al régimen, y la crisis de los migrantes, que impacta directamente a Colombia, parece de nunca acabar.

Pese a que en el objetivo de buscar una salida democrática a la crisis que se vive en Venezuela Colombia ha recibido apoyo de países de la talla de Estados Unidos, el ímpetu con el que empezó esta empresa se ha ido desinflando, una situación que se ha visto empeorada por la pandemia del covid-19, que cambió las prioridades de los países del mundo.

De acuerdo con Sebastián Bitar, profesor de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes, el cerco diplomático ha sido poco efectivo debido a que Maduro aún tiene el apoyo de países de gran peso en la política internacional.

“Hasta que no haya más países que desconozcan a Maduro el cerco no será suficiente. Él sigue teniendo apoyo de naciones grandes como China y Rusia y eso le quita impacto al cerco diplomático”.

El docente añade, en una publicación de la Universidad de los Andes, que la asfixia económica a Maduro, que es una de las estrategias que más ha usado Estados Unidos, ha sido, hasta el momento, el método más efectivo en su contra. El gobierno de Donald Trump endureció las sanciones al presidente venezolano y sus funcionarios al congelar sus cuentas en el exterior y también extendió estos bloqueos a PDVSA, la empresa estatal de exploración, producción y refinación de crudo.

“A Maduro sí que lo afecta que Estados Unidos haya bloqueado la venta de su petróleo. Se le está quedando esa producción sin salida porque es un petróleo pesado, muy distinto al que se producen en Medio Oriente y que tiene mucha salida económica”.

Para el profesor de relaciones internacionales de la Universidad del Rosario, Mauricio Jaramillo, Colombia debe dar un “giro de fondo en su política exterior”

“Colombia pasó de ser un referente de paz internacional a ser un Estado que relativiza sus compromisos al compás de los cambios ideológicos. Parece que el único tema relevante en materia de política exterior para Colombia es el ‘cerco diplomático’ de Venezuela, cuyo fracaso ya es más que evidente”, expresó Jaramillo.

Países caribeños

A esto se suma el hecho de que el régimen venezolano sigue teniendo poder sobre algunos países caribeños, lo que ha dificultado conseguir los votos suficientes para promover acciones más fuertes en su contra en organismos como la OEA.

“El llamado Grupo de Lima se desinfló al poco tiempo de haber sido creado y en la OEA, donde tienen asiento los países caribeños a los que Venezuela les envía petróleo, el ambiente es favorable a Nicolás Maduro, así ha quedado demostrado históricamente”, expresó Rodrigo Sánchez, politólogo de la Universidad Nacional.

El Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) publicó recientemente un artículo en el que menciona los varios intentos fallidos por sancionar a Maduro.

Por ejemplo, en mayo de 2016, el secretario general Luis Almagro solicita que se incorpore el pedido aplicación de la Carta Democrática de la OEA contra Venezuela en el orden del día de la Asamblea General de la ONU. El pedido no procede.

En junio de ese año, Almagro presentó propuesta para aplicar la Carta Democrática a Maduro, sin embargo no se sometió a votación.

En 2017 se hicieron cuatro nuevos intentos por sancionar a Maduro y pedirle elecciones democráticas, pero todos los intentos fallaron, bien sea porque las resoluciones no se sometieron la votación o porque no se aprobaron las resoluciones.

En 2018, en el marco del 48 Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la OEA, el 5 de junio, ante el pedido de expulsión de Venezuela del organismo, no se lograron los 24 votos necesarios (sin embargo, aprobaron la resolución).

En 2019 en sesión extraordinaria del Consejo Permanente, se consideraron las acciones políticas que se llevaron a cabo en Venezuela después de que varias naciones de la región respaldaran la juramentación de Juan Guaidó como nuevo presidente encargado: 16 respaldaron la decisión de dar visto bueno a Guaidó y 18 países no respaldaron. Como no hubo mayoría, el enviado de Guaidó, Gustavo Tarre, no puede tomar asiento en la OEA ni representar a Venezuela.

Ese año se hicieron nuevos intentos y llamados, pero tampoco se logró.

Gobierno ratifica apoyo a Guaidó

A pesar de las críticas de algunos sectores al llamado cerco diplomático, el presidente Iván Duque aseguró que esta estrategia “es mejor de los años de indiferencia” con la situación que se vive en Venezuela.

“La estrategia del cerco diplomático permitió que más de 60 países desconocieran a Maduro, que se acelerara la investigación en la Corte Penal Internacional, que perdiera representación en la OEA y el BID, que se aplicaran sanciones efectivas y que se iniciaran acciones judiciales contra el ‘cartel de los Soles’. Sin duda, esto es mejor que los años de indiferencia o complacencia con la destrucción de Venezuela”, Duque.

Justamente, la Cancillería de Colombia aseguró este martes, cuando el oficialismo instaló nueva Asamblea Nacional en Venezuela, que Colombia no reconoce legitimidad ni legalidad de los comicios realizados el 6 de diciembre de 2020, ni tampoco reconoce a quienes resultaron “ilegítimamente favorecidos para integrar” la nueva Asamblea Nacional.

A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia aseguró que los comicios del mes pasado fueron fraudulentos, pues se realizaron de “manera antidemocrática e irregular”.

Fuente : eltiempo.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *